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Archive for 28 noviembre 2013

“Rostro” de Vicen23

Empecé a leer “Cincuenta sombras de Gray” con ilusión, con muchas ganas. Me lo había regalado una amiga dando por sentado que me gustaría… estaba equivocada. Página tras página esperaba ese “enganche” del que me habían hablado… pero no llegaba… y no llegó. No conseguí acabar el libro, su lectura no me resultaba agradable, no lo estaba disfrutando, por lo tanto, ¿para qué seguir? Me esperaba una novela de corte romántico con alta carga erótica y me encontré con una novela erótica sin nada de romanticismo, envuelta en la violencia, donde hay un “amo” y una “sumisa” y a mí no me gustan las sumisiones en ninguna relación, sea ésta del tipo que sea. Sin embargo, para mi sorpresa,  ha sido éxito de ventas.

Y de repente se publica otro libro “Cásate y sé sumisa”, que está resultando muy polémico y que muchas mujeres, a las que les ha encantado “Cincuenta sombras de Gray”, rechazan de pleno. Pero vamos a ver, ¿ambos libros no reflejan una situación de sumisión? ¿los dos libros no muestran una relación en el que hay un amo y una sumisa?, ¿cuál es la diferencia?, ¿que una relación tiene un contrato matrimonial y la otra un contrato entre dos amantes? Es verdad que, en principio, en “Cincuenta Sombras de Gray” la sumisión es sobre todo en la relación sexual, pero, ¿en “Cásate y sé sumisa” no se extiende esa sumisión a las relaciones sexuales? ¿y en “Cincuenta sombras de Gray” la sumisión en realidad no se amplía al resto de la relación entre los dos amantes?

Ni me gusta un libro ni me gusta el otro. En una relación de pareja, o cualquier otro tipo de relación personal, tiene que imperar el respeto y el cariño, el cuidar al otro en todos los aspectos. Nadie debe dominar a nadie, y nadie tiene que someterse a otra persona. No quiero a un Gray en mi vida, porque no quiero a un amo y no quiero a un marido que se sienta también como mi amo. Por fortuna tengo a un amor que no es mi amo, un amor que me cuida y me respeta, que me escucha y me quiere, que me da cariño y me hace sentir muy bien en todos los aspectos, como debe ser, y por mi parte intento hacerle tan feliz como él me hace a mí, como debe ser también.

Huyamos de las personas que sólo nos hacen sufrir. Busquemos a esa persona o personas que nos hagan sentir bien, que nos hagan reír, que nos apoyen y sepan darnos un cálido abrazo cuando lo necesitemos. Si tenemos pareja u otro tipo de relación personal, que sea para estar más felices que solos/as, si no, no merece la pena.

“Bailarines” de Alim Adilov

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