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Archive for 24 agosto 2013

File:Angelica Kauffmann, Ariadne Abandoned by Theseus, 1774.jpg

 “Ariadna abandonada por Teseo” de Angelica Kauffmann

Tengo suerte, soy una persona optimista.

A lo largo de mi vida, como tantas otras personas, he pasado por momentos muy difíciles, pero siempre he encontrado algo positivo. En ocasiones resulta compliado, y por supuesto hay situaciones por las que preferiría no haber pasado, pero echando la vista atrás descubro que ese acontecimiento doloroso, esos días tan difíciles, hicieron que descubriera lo fuerte que soy y también la cantidad de buenas amigas que tenía, sí, tenía también amigos, pero en aquella situación tan complicada que ahora se me viene a la mente sonrío al recordar cómo mis amigas corrían en mi auxilio, cómo formaban una piña para arroparme y darme apoyo. Ahora lo recuerdo y sonrío y entonces lo descubrí y sentirme tan querida me hizo sentir maravillosamente bien dentro de la dolorosa situación y tremendamente orgullosa. No sabía lo que tenía, no sabía lo buenas que eran mis amigas y lo mucho que me querían. Por cierto: GRACIAS, QUERIDAS AMIGAS, OS QUIERO MUCHÍSIMO.

Soy una persona afortunada, siempre he tenido gente a mi alrededor que me ha dado cariño y apoyo, pero yo también he hecho mi parte, ¿eh?, he procurado cuidarlas y estar ahí cuando me necesitaban, porque esto es una correspondencia, un abrazo afectivo se dé físicamente o no, una unión, un intercambio de ayudas, y por supuesto una entrega desinteresada.  Y siempre he procurado acabar una conversación dando un punto de vista optimista, creando esperanza e ilusión, provocando una sonrisa y hasta unas risas, 

El ser optimista creo que es esencial para ayudar cuando te necesitan, difícilmente vas a poder dar apoyo si no eres capaz de encontrar algo positivo que transmitir. Quiero decir que si una persona te cuenta sus penas y tú, finalmente, no eres capaz de animarla, de sacarle una sonrisa… pues poco habremos avanzado. Hay que saber escuchar, saber consolar, acompañar en la pena, pero también hay que dar apoyo para salir adelante y siempre intentar que la persona que te está pidiendo ayuda descubra algo positivo dentro su situación, en todo lo que le rodea, puede ser su familia, sus amistades, el darse cuenta de lo que tiene no centrándose en lo que ha perdido, por mucho dolor que cause.

Cuando nos encontramos en una situación complicada y/o dolorosa  hay que echarle ganas, sacar fuerzas de donde no las hay y pensar que somos fuertes y, que si no lo somos, lo seremos o lo tenemos que ser por todo lo que tenemos, por la gente que nos quiere y también por nosotros/as mismos/as, ¡hay que echarle coraje a la vida! Si esta situación es un problema de salud, el ser optimistas, el estar esperanzados/as, ayudará para nuestra recuperación, el estar bien anímicamente ayuda a nuestras defensas a hacer su trabajo y antes recuperaremos la salud. Si pensamos que vamos a recuperarnos haremos lo posible para ello, si, por el contrario, pensamos que nada de lo que hagamos nos va a servir, corremos el riesgo de no hacer lo debido y desde luego no recuperarnos además de estar envueltos en la tristeza y el desánimo, no tiene sentido, ¿verdad?

El pesimismo no sirve para nada, estorba, perjudica nuestra salud, nos hace sentir mal, sonreír menos, reírnos menos, nos aísla de los demás y no nos permite ver más allá de la parte más negativa de nosotros/as mismos/as. El pesimismo nos aísla porque nos relacionamos menos y también, tengámoslo en cuenta, porque los demás van a querer relacionarse menos con nosotros/as, ¿quién quiere escuchar sólo tristezas, malas noticias y desánimo? ¿quién quiere escuchar que nada tiene solución? ¿quién desea escuchar que todo es malo y que nada se va a conseguir?

Vivamos la vida echándole ganas, coraje, fuerza, ánimo y muchas sonrisas. Seamos optimistas, estaremos mejor, seremos más felices y haremos más felices a los demás.

File:Bougival Dance.jpg

 “Danza en Bougival” de Pierre-Auguste Renoir

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