Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 19 diciembre 2010


Adoración de los Pastores. Guido Reni

La Navidad es una época en la que todo se desborda, no hablamos ya de cuestiones económicas, que también, sino de emociones y sentimientos. Afectos, odios, resentimientos, alegría, tristeza, dolor, entusiasmo, amor… todo se exalta, se engrandece.

Estamos viendo cómo en estos días, lamentablemente, está habiendo numerosos casos de violencia de género, también muchas familias tienen fuertes discusiones. Afortunadamente no todo es negativo, en estos días se producen reencuentros, presentaciones de parejas a la familia… También pasan buenas cosas.

En cualquier caso, y volviendo a la violencia de género, creo que debería intentarse no tomar decisiones importantes en estas fechas. No es el mejor momento para separarse o pedir la separación, o solicitar la custodia… en fin, no es la mejor época para tomar decisiones  en las que hay tantos sentimientos implicados y tantas personas afectadas. El reciente caso de un padre en Denia que ha matado a su hijo de cuatro años para después suicidarse me ha hecho preguntarme unas cuantas cosas: ¿este padre habría obrado igual de no estar cercanas unas fechas tan familiares?, ¿había habido maltrato a la madre anterior?, ¿hasta qué punto se debe consentir que se aleje a un hijo de uno de sus progenitores?, ¿no deberían primar los derechos del niño? La respuesta a las dos últimas preguntas la tengo bastante clara: salvo en los casos en los que haya habido una violencia previa, los dos progenitores deberían tener derecho a estar con sus hijos porque, y esto es lo más importante, los hijos tienen derecho a estar con sus dos padres. Una separación de pareja es eso, separación de dos personas que han sido pareja y no debería implicar la separación de ningún progenitor de sus hijos. Ni es justo para el padre o la madre ni mucho menos es justo para los hijos, siempre deberían primar sus derechos (hablo en general, casos de maltrato aparte y que deben evaluarse de forma muy individualizada y consideración especial).

La Navidad es una época familiar, una época en la que las personas adultas tenemos ya acumulados muchos recuerdos asociados con la familia, y también son fechas en las que echamos más de menos, si cabe, a los seres queridos que ya no están. Intentemos no aumentar las penas, los malos recuerdos, no abandonemos el hogar, no anunciemos una separación, no digamos que vamos a dejar de estudiar… en fin, tengamos en lo posible consideración con los demás y no aumentemos el disgusto o el dolor. A todos se nos quedan grabadas las fechas de las malas noticias, de los disgustos, de un gran dolor… pero si esa fecha coincide con la Navidad… entonces ese recuerdo se manifestará con mayor fuerza cada año, siempre recordaremos esa nefasta Navidad en la que pasó tal cosa o tal otra, en la nuestra vida se vino abajo. Y en estas fechas, recordemos, todo se desborda, nuestras emociones son si cabe más intensas, todo lo vivimos con mayor pasión. Esperemos por lo tanto a que pase para plantear una separación, dejar a la pareja (salvo casos de maltrato, por supuesto), irnos a vivir lejos de la familia o anunciarlo, en fin, para tomar cualquier decisión que sabemos puede causar daño a los demás. Esperemos.

Foto del hijo. Arne Bark

Read Full Post »