Feeds:
Entradas
Comentarios

Archivo: 2017-02 Paolo Giovanni Bedini - The violinist.jpg

“La violinista” de Paolo Giovanni Bedini

La agorafobia, según el Manual Diagnóstico y Estadísticos de los Trastornos Mentales (DSM-V), es la aparición de ansiedad en lugares o situaciones en las que resulta muy difícil escapar, o donde no se puede recibir ayuda en el caso de que ocurra una crisis de ansiedad.

Criterios DSM-V para el diagnóstico de Agorafobia. Fuente: American Psychiatric Association:

Miedo o ansiedad intensa acerca de dos (o más) de las cinco situaciones siguientes:

1- Uso del transporte público.
2- Estar en espacios abiertos.
3- Estar en sitios cerrados.
4- Hacer cola o estar en medio de una multitud.
5- Estar fuera de casa solo/a.

En la agorafobia la persona teme o evita estas situaciones debido a la idea de que escapar podría ser difícil o podría no disponer de ayuda si aparecen síntomas de pánico u otros síntomas incapacitantes o embarazosos (palpitaciones, sofocos, sensación de falta de aire, necesidad urgente de escapar de la situación, miedo a gritar, a echar a correr, sensación de angustia…)

Las situaciones agorafóbicas se evitan activamente, requieren la presencia de un acompañante o se resisten con miedo o ansiedad intensa (la persona soporta la situación haciendo un enorme esfuerzo de control y con síntomas de ansiedad).
El miedo o la ansiedad es desproporcionado al peligro real (es muy improbable que en un cine, por ej. se produzca un incendio u otra situación que nos hiciera abandonar en recinto de forma apresurada).
El miedo, la ansiedad o la evitación causa malestar clínicamente significativo o deterioro en el ámbito social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento. Las personas suelen evitar estas situaciones limitando su vida en general, trabajo y/o relaciones sociales pueden verse seriamente afectados (abandono del trabajo, salidas con amistades, con la pareja…)

La persona que en una primera ocasión sienten malestar estando en el exterior dentro de una situación concreta, evitará esta situación. Esto tiene numerosas consecuencias. Primero, que los miedos son “contagiosos”, las fobias se generalizan y probablemente esta persona desarrolle síntomas ante otras situaciones. En segundo lugar, va a ver limitadas sus relaciones sociales (evitará ir al cine, al trabajo, a un restaurante, a salir al campo, a un centro comercial, a salir de paseo…) Finalmente, todos estos miedos, ya extendidos, ya generalizados, pueden llevarle, en casos extremos, a recluirse en casa.

Salir de esta situación es tremendamente difícil, sobre todo si hemos llegado al extremo de recluirnos, por ello, es muy importante parar esto cuando empieza.

Daré aquí unos consejos generales:

  • Si una situación nos da miedo, hemos de afrontarla, si no podemos, en principio, hacerlo solos/as, pediremos a alguien que nos acompañe.
  • Es esencial mantenernos en la situación  (en el entorno que nos da miedo y nos produce malestar) el tiempo necesario hasta que los síntomas disminuyan, sólo entonces nos podemos ir.
  • Se trata de ir haciéndolo poco a poco, de forma gradual (desensibilización sistemática), de menor  a mayor exposición a ese entorno que nos atemoriza. Primero, si es necesario, acompañados/as y después solos/as, de menos tiempo a mayor tiempo. Si ya has llegado al extremo de no poder salir de casa porque has sufrido verdaderos ataques de pánico,  supongo habrás buscado ayuda profesional, si no lo has hecho, no te demores en hacerlo.
  • Controlar la respiración es muy importante, respirar por la nariz, llevar el aire hasta la tripa, y soltarlo muy despacio por la boca (evitando por lo tanto hiperventilar) nos ayudará a sentirnos mejor. Puedes practicarlo en casa, en tu ambiente seguro y tranquilo, y, cuando ya tengas dominada la técnica, hacerlo en la calle y en la situación que te produce ansiedad.

Estos son algunos consejos que, muy de forma general, desde aquí puedo dar, si veis que no podéis hacerlo solos, buscad ayuda de un/a buen profesional.

Centrándonos en nuestra situación actual, sufriendo una pandemia y tras un tiempo de confinamiento en casa (en España de momento llevamos desde el 15 de marzo y se prolongará hasta el 9 de mayo), se darán con probabilidad casos en los que la persona tenga miedo a salir de casa, salir de un entorno seguro a otro que se siente menos seguro o directamente inseguro. Estamos en una especie de burbuja, dentro de casa todo está bien y fuera podemos pensar que está el coronavirus (Covid-19). Por ello habrá personas que desarrollen este trastorno, agorafobia, y que dado que la causa es la pandemia y sus consecuencias (confinamiento sobre todo), este trastorno presentará algunas características específicas:

Probablemente, las personas que sufran síntomas de agorafobia al salir de casa (quizá empiecen a experimentarlos aún antes, sólo con la idea de abandonar el hogar), lo hagan en espacios abiertos más que en sitios cerrados (salvo que en estos haya mucha gente), y no serán muy frecuentes en las colas dado que es algo que se ha producido en las salidas habituales en el tiempo de confinamiento. Otra cosa sería si observamos que alguien no guarda la distancia de seguridad, entonces sí es probable que se puedan sentir síntomas de ansiedad (taquicardia, sudores fríos, sensación de falta de aire, miedo a perder el control…pudiendo llegar a sufrir un ataque de pánico). Es de esperar que la cercanía de personas desconocidas nos ponga nerviosos/as, y tratemos de evitarla. Igualmente, y dependiendo de la actividad que hayamos desarrollado durante el confinamiento, evitaremos supermercados y otros sitios cerrados y con gente.

Como me estoy centrando en que el miedo a salir de casa se produzca como consecuencia del confinamiento por la pandemia, es de esperar que el problema, si lo afrontamos, se irá solucionando poco a poco, conforme veamos que no pasa nada, que no nos contagiamos, que seguiremos bien, para ello, por supuesto, hemos de tomar todas las medidas marcadas por los expertos y nuestro sentido común. En cualquier caso, si nos da miedo salir de nuestro entorno seguro, hagámoslo poco a poco, salgamos un tiempo reducido y cerca de casa, con el objetivo marcado de ir ampliando tiempo (hasta el máximo marcado por el Gobierno) y el espacio (igualmente respetando las normas). Seguro que en poco tiempo se irán pasando los miedos, nuestro corazón palpitará tranquilo y relajado y respiraremos con la calma que marca nuestro funcionamiento interno. Todo irá bien.

Mañana domingo, día 26 de abril de 2020,  los/as niños/as menores de 14 años podrán salir de casa, será como máximo una hora, una vez al día, acompañados de un adulto (máximo tres niños/as) y en un radio de 1 km. El miedo que tengan los/as niños/as vendrá marcado en buena parte por el que tengan los padres. Éstos han de procurar transmitirles tranquilidad y seguridad. Decirles, que tomando las oportunas medidas de seguridad, no les va a pasar nada, a ningún miembro de la familia le pasará nada (obviamente la explicación será acorde a la edad del/de la menor). Y lo dicho anteriormente vale para los menores, si les da miedo,salidas reducidas, pero, eso sí, que se tranquilicen antes de llevarlos a casa, esto es muy importante. También intentar distraerlos con cosas agradables del entorno y, por favor, pongamos risas, que nos hacen falta.

La vuelta a casa hagámosla de forma tranquila y, como si fuera un juego, no os olvidéis del aseo y desinfección al llegar a casa ¿eh? siempre con aire divertido. Hagámoslo fácil.

Cuidaos mucho y, cuando llegue el momento ¡disfrutad del aire libre y la naturaleza!

These resources can help you care for aging family members at home ...

 

Imagen

¿Dónde estás durante el Covid-19?

Una amiga (gracias, Carmen), me hizo llegar por Whatsapp este círculo de zonas en las que podemos encontrarnos en este momento. He visto la imagen en varios Blogs y sitios en Internet, algunos con modificaciones, pero creo que el origen de este círculo  en concreto se lo debemos a Marcerlo Yaguna, Coach de Vida Marcelo Yaguna.  ¿Quién quieres ser durante el Covid-19?

El círculo en cuestión es una adaptación de otros que hablan de zonas de confort, de miedo, aprendizaje y crecimiento, pero hoy me voy a centrar en éste.

Para empezar he de decir que al localizar en la página de Tele 5 (pica en el enlace debajo del dibujo) me he encontrado con un cortito y sencillo test que he realizado por curiosidad, y el resultado ha sido el esperado (así que funciona, al menos conmigo) estoy en la zona de Aprendizaje. Pero observando mis emociones y comportamiento, yo diría que poco a poco voy pasando a la zona de crecimiento, por ello, en parte, estoy escribiendo sobre el tema, pienso que quizá a alguien le puede servir de ayuda (mi amiga Pilar me dio las gracias por poner por escrito sus sentimientos).

Voy a ir analizando por zonas las diferentes actitudes por las que muchos/as de nosotros/as hemos pasado o vamos a pasar:

ZONA DEL MIEDO

  • Acaparo comida, papel higiénico y medicamentos que no necesito. Todos/as hemos visto impactantes imágenes de personas entrando en los supermercados casi en avalancha para salir con carritos llenos de todo (lo del papel higiénico ha dado lugar para muchas bromas y chistes). Creo que nunca olvidaré la imagen de un hombre joven corriendo por encima de los carritos para poder acceder a un supermercado). Afortunadamente muchos/as no hemos caído en estos excesos, hemos mantenido la calma y no hemos pensado que iba a haber desabastecimiento (y no lo ha habido, de ahí que ya no se ven esas colas tan tremendas en los supermercados).
  • Contagio de emociones relacionadas con el miedo y la ira. El miedo es muy contagioso (casi tanto como el coronavirus) y también son contagiosos los nervios, el enfado… Es normal haber estado muy nerviosos/as al principio, todo es nuevo, el cambio ha sido bastante brusco, muchos/as creíamos que íbamos a llegar a esta situación, pero ha sido antes de lo esperado. Los cambios siempre generan estrés, y más si son bruscos,  cuesta adaptarse a ellos, es normal, pero hay que esforzarse. Piensa si lo estás haciendo.
  • Me quejo a menudo. Fruto del miedo, de la inseguridad, de la ansiedad. Hay que distraerse y procurar pensar en otras cosas. Poco a poco iremos cambiando de actitud.
  • Reenvío todos los mensajes que recibo (y a menudo son catastrofistas). Y lo malo es que muchos son bulos, hay que ser responsables y confirmar siempre los mensajes antes de reenviarlos, sobre todo si pueden generar miedo o angustia. Además de en nosotros/as mismos/as hay que pensar en los demás.
  • Me irrito fácilmente. También el miedo, la inseguridad están en el origen de la irritabilidad. El confinamiento en casa no ayuda. Todos/as sentimos que necesitamos salir un poco, respirar el aire fuera de nuestro salón, necesidad de caminar, de retomar nuestra vida de antes del coronavirus, pero si queremos recuperar esta vida lo antes posible, hemos de seguir en casa.

ZONA DE APRENDIZAJE

  • Dejo de consumir compulsivamente lo que me hace daño, desde alimentos a noticias. Las noticias también pueden ser un problema si nos obsesionamos, todo en exceso es negativo. Hay que hacer otras cosas, relajarnos con alguna actividad que nos resulte grata, ver una película, una serie, leer una novela (algo no muy intenso, nada de novelas de terror ni complicadas), jugar a las cartas, algún otro juego de mesa y si hay alguien en la familia que sea bueno contando chistes, ¡estupendo! nada mejor para superar esto, hemos de recordar reír (sé que cuesta, pero nos vendrá bien, y si nosotros estamos bien podremos ayudar a los demás que no lo están).
  • Comienzo a soltar lo que no puedo controlar. Porque no se puede controlar todo, entiendo el estrés que debe de estar sintiendo el personal sanitario con tantas cosas que están sufriendo y que escapan a su control. Quisieran que todo el mundo se recuperase, quisieran tener todo el material necesario…¡tantas cosas! Pero todos/as podemos hacer algo para controlar la epidemia, todos/as tenemos un papel que jugar en esta crisis, desde quedarnos en casa y tomar medidas higiénicas, a colaborar como voluntarios/as, escuchar a alguien que necesita hablar o desahogarse, entretener a los/as niños/as, atender y cuidar a nuestros mayores… Y me encantan esos empresarios, pequeñas y grandes empresas, también autónomos, que tienen iniciativa y creatividad (están ya en la fase de Crecimiento) y pasan de hacer vestidos a confeccionar batas o hacer mascarillas. Y esos otros que intentan (y consiguen) hacer respiradores (tan necesarios).Empresas gallegas se unen para producir respiradores   
  • Identifico mis emociones. Esto supone un esfuerzo, a veces resulta muy difícil darnos cuenta de lo que sentimos, hay que pararse, intentar relajarse (siéntate, imagina o recuerda un sitio bonito, respira lentamente…) y reflexionar.
  • Tomo conciencia de la situación y pienso cómo actuar. Nos vamos acercando a la zona de Crecimiento, he reflexionado y busco en lo que puedo hacer para estar mejor y para que también los demás estén mejor.
  • Contrasto la información antes de divulgar bulos. Fundamental. Ya he hablado de ello.
  • Reconozco que todos estamos tratando de dar lo mejor. Afortunadamente, entre tanta inseguridad y sufrimiento, surgen buenas noticias, toda la gente que está echando una mano sin esperar nada a cambio (también hay gente aprovechada, mucho cuidado con ellos ahora y en el futuro, no son de fiar). Hay mucha buena agente que lo está dando todo, mucho más allá de su labor profesional. Emocionan muchas situaciones, gente que aparta sus diferencias y se une para conseguir un fin común y porque la humanidad, el ser humano, las buenas personas, están por encima de cualquier diferencia (y quien no lo esté, no merece la pena). La zona de Aprendizaje en una zona, una etapa muy interesante e enriquecedora. Tras salir de la zona del miedo, de repente (o no tan de repente), te sientes otra persona, más relajada, ya sin enfado, desde luego sin ira, con mejor disposición y mayor capacidad para ayudar a los demás. Has aprendido a disfrutar de lo que tienes, empiezas a valorarlo.

ZONA DE CRECIMIENTO

  • Encuentro un propósito. Uno de los míos ha sido escribir en este Blog, hablar sobre lo que está pasando, estamos viviendo, intentar aportar mi granito de arena para que alguien, quizá, se sienta un poquito mejor, o simplemente se entretenga un rato y quizá reflexione y consiga superar el miedo (me produciría esto una enorme satisfacción). El otro día vi un reportaje sobre cómo en el Ifema, tras pedir voluntarios, se encontraron al día siguiente con un montón de gente haciendo cola para ayudar. Habían encontrado un propósito.
  • Pienso en los demás y busco cómo ayudarles. Es importante ayudar a todas esas personas que están cerca y se pueden sentir solos/a. La gente del barrio o del pueblo que no pueden salir de casa (muchas personas mayores). En muchos sitios ponen anuncios ofreciendo ayuda de forma totalmente altruista. ¡Bendita gente!
  • Pongo mis talentos al servicio de quien lo necesita. Mucho personal sanitario que se ha ofrecido voluntario, la gente que ayuda en el Ifema. También toda esos profesionales que ponen lo mejor de sí mismos para que los demás vivamos mejor. Ya hablé de todos ellos en mi anterior artículo:ESPERANDO (Y TEMIENDO) AL CORONAVIRUS
  •  Vivo el presente y me enfoco en el futuro. Es lo que hay que hacer, pensar y vivir cada día, intentar disfrutarlo en la medida de lo posible, sacar una sonrisa y seguir adelante. Visualizar un futuro que llegará en cuanto salgamos de esto es también muy positivo, “vernos” saliendo a la calle con la familia y amistades, ir a comprar con normalidad, viajar, tomar un café en una terraza, ABRAZAR Y BESAR.
  • Soy empático conmigo y con los demás. Empatizar, sentir e intentar ponerse en el lugar del otro es fundamental, si tenemos dudas, siempre podemos preguntar: ¿cómo te sientes con esta situación? ¿puedo hacer algo para hacer que te sientas mejor? También tenemos que ser comprensivos/as con nosotros/as mismos/as y cuidarnos, sólo así podremos cuidar a los demás.
  • Agradezco y valoro. Siempre hay que agradecer y valorar lo que tenemos. Creo que eso lo hemos aprendido todos/as ahora valorando como nunca lo habíamos hecho, todo lo que podíamos hacer antes del coronavirus (creo que unas cuantas generaciones hablaremos en el futuro del “antes y después del coronavirus”, como generaciones anteriores hablaron del “antes y después de la guerra”. Y ahora, si estás leyendo este artítulo es que estás VIVO/A y con capacidad y tiempo para buscar información y relajarte un poco. Varólalo.
  • Mantengo un estado emocional alegre y contagio esperanza. Yo esto lo estoy procurando y creo que consiguiendo, día que pasa es un día superado más. Las cosas mejorarán, tendremos más medios, se descubrirá un tratamiento efectivo para el coronavirus y una vacuna. Todo esto pasará.
  • Busco la manera de adaptarme a los nuevos cambios. Este comportamiento debe ser una constante en la vida de todos/as y cada uno/a de nosotros/as, porque la vida, vivir, implica un cambio continuo. La adaptación es indispensable para que los cambios no nos superen y, por el contrario, aprendamos de ellos (como tenemos que aprender de esto).
  • Practico el sosiego, la paciencia, las relaciones y la creatividad. ¡Qué gusto llegar a este momento! Sólo el leer estas palabras, si las pensamos y reflexionamos, ya hace que nos sintamos mejor. Yo añadiría la de satisfacción con uno/a mismo/a. Y en cuanto a relacionarnos, está complicado pero existe el teléfono, ¿verdad? y muchos medios para comunicarnos (el de a gritos de balcón a balcón también funciona).

Intenta vivir cada día con algo de disfrute, procura hacer algo que te haga sentir bien, reparte alguna sonrisa; transmite las buenas noticias; mantén el contacto con tus seres queridos; sal a tu ventana o balcón; si eres afortunado/a y tienes jardín, sorpréndete con cada nueva flor, y disfruta del canto de los pájaros. ¿Te has dado cuenta de que hasta se escucha el vuelo de las palomas? presta atención, yo lo he escuchado hoy desde la ventana. Me ha hecho sonreír.

Volveremos a reír a carcajadas, volveremos a vivir con ilusión cada día, volveremos a salir a la calle con normalidad, a disfrutar de la naturaleza mientras,  quizá, alguien nos da un recital.

File:Carl Spitzweg 008.jpg

 “El Recital de Flauta” de Carl Spitzweg

En el año 2009, cuando empecé este Blog, puse ya el vídeo de la canción de “El Dúo Dinámico”, “Resistiré”. Esta canción se ha convertido en un Himno en estos días de dura lucha contra el virus. El vídeo está en la página de “Entradas sin Categotizar”, que tiene artículos muy interesantes, pero por si ahora no tienes tiempo o ganas de visitar la página, te pongo aquí también el vídeo. Disfrútalo, siéntelo con fuerza. Este virus no podrá con nosotros/as. Resistiremos.

R E S I S T I R É    

Resultado de imagen de coronavirus

https://www.rtve.es/noticias/20200321/se-sabe-del-nuevo-coronavirus-china/1996067.shtml

Porque así es como me siento, en espera y con temor, bueno, más que temor, miedo. Miedo a contagiarme o se contagie alguien de mi entorno, alguien querido, mi marido, mi madre, otro miembro de la familia, alguna amiga, algún amigo, el vecino, la vecina, algún/a conocido/a. Y sufro con cada persona que ha perdido a un ser querido sin ni siquiera poder despedirse, ¡es tan triste…!

Como tantas otras personas, o quizá como todo el mundo, jamás pensé que viviría algo así, una pandemia que cambiaría nuestra vida de una forma intensa y brusca. La llegada del coronavirus marcará un antes y un después en nuestras vidas. Todos/as estamos deseando volver a la normalidad, pero creo que todos/as también sabemos que nada será igual. Intentando ver el lado positivo, porque hay que buscarlo para animarse un poco, quizá después de esto valoremos más los encuentros personales, los besos, los abrazos… En este Blog ya hablé de la importancia que tiene un abrazo, de su necesidad ,(https://efira.wordpress.com/2012/11/23/la-necesidad-de-un-abrazo-pedir-ayuda/), pero quizá, cuando todo esto pase, porque pasará, aún lo valore más, ¡echo tanto de menos los abrazos…!

Estamos viviendo momentos muy difíciles, tanto en el aspecto personal como socialmente, pero saldremos de esto, de nosotros/as, de todos y cada uno, depende que salgamos pronto y con el menor daño posible. Confío en que a partir de ahora también seamos conscientes de que hay que invertir más en Sanidad e Investigación. De nada sirve que caiga el dinero del cielo si no tenemos salud para disfrutarlo. Hay que priorizar la salud, está por encima de todo.

El miedo me acompaña cada día, también el estrés porque estamos viviendo una situación que nos desborda, para la que no estábamos preparados/as y para la que no tenemos recursos (creo que en ningún sentido). Cada mañana me despierto pensando con qué me encontraré, qué datos de contagiados, qué datos de fallecidos. Es un sinvivir. Y si yo, desde casa, me siento así, no soy ni capaz de imaginarme cómo se sentirá todo el personal que trabaja en Sanidad, debe de ser espantoso, seguro que lo es. Desde aquí mi inmenso agradecimiento, agradecimiento que extiendo a cajeras/os (ayer supe que había fallecido una), cajeros, dependientes/as, transportistas, taxistas y otros conductores, operarios/as de fábricas que tienen que seguir trabajando para que la sociedad siga funcionando mínimamente, reponedores/as de supermercados, camioneros/as…en fin, ¡tanta gente! Están ahí fuera, peleando con este maldito virus, que si pudiera pisarlo lo machacaría con inmenso disfrute, ¡lastima que no podamos hacerlo! Esto nos hace también ser conscientes de nuestra vulnerabilidad, un puñetero bicho es capaz de acabar con muchos/as de nosotros/as, es capaz de cambiar nuestro modo de vida, nos obliga a recluirnos en casa y nos provoca un estado de miedo y tensión impensables hace unos meses.

Ya hace una semana que estamos en Estado de Alarma. Cada día que pasa posiblemente se nos haga más difícil, pero tenemos que ser fuertes y resistir, que este maldito virus no nos venza, que, aunque con penosas pérdidas, no gane esta guerra. Porque esto es una guerra.  Siempre he temido vivir una, mis padres me hablaban de la guerra y yo esperaba, y espero, no vivirla, pero me he encontrado con otra en la que nunca había pensado, creo que nadie había pensado  De hecho creo que a todos/as nos envuelve una sensación de irrealidad, de estar viviendo una pesadilla, pero, desgraciadamente, es una realidad. Tenemos que unirnos todos/as para vencer, y no me refiero sólo a España, sino a la Humanidad.

En esta época tan difícil que nos está tocando vivir es importante tener apoyo emocional. No nos podemos besar ni abrazar, pero podemos apoyarnos los unos en los otros. Podemos llamar a esa amiga con la que nos encanta hablar, podemos wasapear (de hecho lo estamos haciendo, y mucho), podemos hablar de lo divino y de lo humano con aquella persona que nos hace sentir bien.

He visto en la televisión como hay gente muy ingeniosa que se le ocurren muchas cosas con las que entretenerse, reconozco que como me encanta la lectura, casi limito mi tiempo libre a esa maravillosa actividad, (bueno, y a wasapear,Resultado de imagen de emoticonos ) pero se pueden recuperar, de ese cajón olvidado, los juegos de mesa con los que hace años jugábamos. Porque hay que buscar entretenernos y también reír. Recibo muchos mensajes por el WhatsApp muy divertidos que, aún en estos difíciles momentos, despiertan mi risa (casi dormida) y, en algunos casos, hasta suelto una carcajada, ¡bien por esa maravillosa creatividad, bien por ese sentido del humor! Porque está muy bien informarse, escuchar las noticias, ver las Ruedas de Prensa, atender a las tertulias, pero también tenemos que descansar la mente, relajarnos, olvidarnos por ratos de este maldito virus, hacer algo que nos gusta, sonreír, disfrutar un poco de esta vida aunque sea en casa. Ve una serie, una película, entretente con el ordenador,  lee un libro, juega con tus hijos/as, charla con quien te agrade, sal a la terraza o al jardín si eres tan afortunado/a de disponer de ellos, en fin, haz todo lo que puedas para distraerte y desconectar (en casos de desesperación absoluta también os podéis poner a limpiar y ordenarResultado de imagen de emoticonos ) .

Cuando, al comienzo de la epidemia, yo seguía viendo cómo aviones desde Milán entraban en España sin ningún control, me echaba las manos a la cabeza. No soy ni bruja ni experta, pero se veía venir, sólo hay que escuchar las noticias, “sumar dos y dos” y ser previsor/a. Aprendamos de nuestros errores, por favor, y ahora, ya con el virus casi en la puerta de casa (de nuevo pienso en lo que me gustaría poder pisotearlo), hagamos todos/as porque se quede ahí, fuera, y que poco a poco vaya desapareciendo. Así que, los que podamos, quedémonos en casa, y, los que salgáis, acordaos de los que se quedan dentro, pensad en las personas con las que os relacionáis, cuidaos, por vosotros y por los demás. Todos/as tenemos que esforzarnos ahora para acabar con este horror, para vencer en esta guerra.

China ha vencido al coronavirus, también Corea del Sur. Aprendamos de los que van por delante, seamos disciplinados, cuidemos los unos de los otros, así cuanto antes, podremos salir de casa, disfrutar de la vida, reír, abrazarnos y besarnos. Porque ese momento llegará, esto pasará  y podremos celebrar la vida.

¡Animo! Y cuidaos mucho, por favor.

File:Abrazos gratis en la JMJ Panamá 2019.jpg

 Abrazos gratis en la JMJ Panamá.

 

Resultado de imagen de imagenes manada de lobos

 

Tras leer la sentencia, he esperado unos días para reflexionar sobre ella, para que, en lo posible,  el pensamiento lógico se impusiera sobre el sentimiento, sobre la indignación.

Porque reconozco que estoy indignada. No entiendo cómo, tras la visualización de esos vídeos (que en la sentencia describen) los jueces no tienen claro que aquello fue una violación. ¿Que la chica no dijo no? Vale, ¿pero qué chica con 18 años recién cumplidos (que el juez que emitió el voto particular parece que olvida este “pequeño” detalle) va a ofrecer resistencia a cinco hombres que le llevan bastantes años? ¿Y en un pequeño espacio con sólo una salida y con los hombres rodeándola? Ni siquiera una mujer mayor lo habría podido hacer, ni siquiera debiera intentarlo, quiero decir con esto que nadie debería poner en riesgo su vida para evitar una violación por dolorosa y traumática que ésta resulte.

Paso a analizar la sentencia:

La descripción de los hechos por la chica indica que ella es una persona bastante confiada, y si a eso se le une que sólo tenía 18 años (y recién cumplidos) y había bebido, pues no es difícil de entender que su análisis de la situación fuera bastante erróneo. De ser más mayor, quizá de ser otra su forma de ser y, desde luego, de no haber bebido, tal vez, y digo sólo tal vez, la violación no se hubiera producido. Con esto, y quede claro, no estoy culpabilizando a la víctima, son ellos los culpables que se aprovecharon de todas estas características que acompañaban a la chica para abusar sexualmente de ella. Ellos eran los que tenían que haberla dejado ir, no meterse con ella, no estaba a su altura en conocimientos ni experiencias sexuales. Y más con estos hombres que parecían bestias en celo.

Por otro lado, a la chica parece que le gustaba uno de los chicos y de hecho se besó con él, quizá eso también hizo que no desconfiara o no quisiera desconfiar. A esas edades suelen atraer los hombres mayores experimentados, pero uno, no cinco y no a la vez.

Cuando entró en ese pequeño cubículo dentro del portal, los violadores la mandaron callar y a partir de ahí empezó todo. La chica se vio superada por la situación, cinco hombres rodeándola dentro de un pequeño espacio, estaba asustada (y bebida), no supo y no pudo reaccionar, simplemente se dejó hacer para que aquello acabara cuanto antes.

Cuando los 5 hombres se cansaron de jugar con ella y de pasársela como si fuera una pelota, la dejaron allí tirada y, para rematar, le robaron el móvil, dejándola por tanto sin la posibilidad de llamar a alguien para pedir ayuda.

La chica salió del portal conmocionada, sin saber muy bien lo que había sucedido o, mejor dicho, sin creérselo aún, por eso, de primeras, no pidió ayuda (algo que al parecer  extraña mucho al juez que emitió el voto particular, pues a mí no me extraña). La víctima por lo mismo al principio sólo hablaba del móvil, porque era su modo de comunicarse y quería llamar a su amigo en lugar de hablar con extraños. Seguro estaba atemorizada.

Los violadores dicen que la chica estaba de acuerdo en tener relaciones con ellos en grupo (parece que esto sólo se lo cree el juez con voto particular,  ni ellos se lo creen, pero algo tienen que decir para defenderse). Como mujer y como psicóloga, no creo en absoluto que una chica de 18 años consienta en tener relaciones sexuales en un portal con 5 hombres adultos a los que acaba de conocer. Quizá, y sólo quizá, las hubiera tenido con el que le gustaba (ella dice que era con el que iba hablando por la calle, el resto iba adelantado), pero no con el resto y no a la vez.

La chica después de salir del portal tiene recuerdos confusos, inexactos, y no es para menos. Acababa de pasar por una situación altamente traumática. Por ello, muestra signos de ansiedad cuando tras haber pasado tiempo escucha música de los Sanfermines, huele colonia (supongo que ellos iban perfumados) y tiene reacciones semejantes ante otros estímulos relacionados. No entiendo. y ya lo he comentado en mi página “URGE REFLEXIÓN” URGE REFLEXIÓN cómo es posible que unos peritos manifiesten que tiene Trastorno de Estrés Postraumático y otros no. Si ante esos estímulos tiene manifestaciones de ansiedad, ése es un síntoma claro. Está el DSM-V, pero además existen cuestionarios y entrevistas para determinar la existencia o no de este trastorno, ¿cómo es posible que los peritos no coincidan? Algunos/algunas deben de ser pésimos/as psicólogos/as.

El juez que emite el voto particular, se queja de los informes emitidos por los peritos de la defensa, catalogándolos de incompletos (entre otras cosas). También resalta las contradicciones de la chica (que si equivocó una calle con otra, que si eran cuatro chicos y no cinco, que si al principio no habló de la violación, que se equivocó con el nombre del Hotel por el que pasaron sin entrar…). Vamos a ver, hay que recordar de nuevo que la víctima tenía 18 años, estaba en una ciudad que no conocía y había bebido, ¡lo raro hubiera sido que no se hubiera contradecido!

Este Juez quería dejar bien claro con su voto particular que el juez es él y no la sociedad que, efectivamente, ya los había condenado. Creo que si hubiera sido al revés este mismo juez se habría mostrado en contra con su voto también (él manda).

Como la chica no puso en riesgo su vida y no se puso a pelear con estos cinco salvajes (y “salidos” perdón por la expresión) y por lo tanto éstos no tuvieron necesidad de ejercer la violencia sobre ella más allá de rodearla y presionarla sobre el suelo entre dos con la cara contra la pared (que si eso no es violencia…), pues como esto fue así, según el Código Penal, no se les puede acusar de violación. Por lo tanto, URGE cambiar el Código Penal.

En cuanto al juez que emitió el voto particular, leído este, he tenido todo el tiempo la sensación de que era el abogado defensor de los violadores o el fiscal acusador de la víctima, vamos, que ha equivocado su papel. Espero también reflexione sobre ello, y sobre que no pasa nada porque se esté de acuerdo con la sociedad que, conocedora de los hechos, ha emitido ya su veredicto. El sentido de la justicia, señor Juez, no está sólo en el poder de los jueces, éstos únicamente interpretan hechos y leyes,  leyes que, lamentablemente, en muchas ocasiones son lamentables.

Y es normal que la chica haya intentado seguir con su vida, eso es lo que le hubiera aconsejado yo y cualquier psicólogo o psicóloga que haga bien su trabajo. Por supuesto lo que no tiene que hacer es quedarse en casa llorando.

Espero ver el día en el que las chicas no tengan que ir con miedo por las calles, espero ver el día en que hombres (que son medio hombres) no se aprovechen de las condiciones de una chica o sus particulares características para abusar de ella, espero no se aprovechen de su propia superioridad, espero que en el futuro los hombres sean hombres, todos, en toda la extensión de la palabra. Afortunadamente hay muchos hombres así, buena gente incapaz de abusar de una mujer ni de nadie. Mi sonrisa y mi cálido abrazo para estos hombres que hacen que nuestros días como personas y como mujeres sean mucho más agradables.

Imagen relacionada

.

Enlaces a artículo relacionado: CÓMO SUPERAR UNA VIOLACIÓN

 

 

 

SACRIFICIO, EL JUSTO

“Mujer de Azul”. Paul Cézanne.

Al llegar a cierta edad es fácil que tengamos personas a nuestro cargo. En ocasiones se une el cuidar de los/las hijos/as con atender a los padres. Puede resultar agotador. Recuerdo que me contaron en una ocasión como un hijo, ya de cincuenta y tantos, acabó ingresado por un infarto. Llevaba años ocupándose él solo de sus padres, su día a día se reducía a trabajar y atender a sus padres. Al final no pudo con tanta tensión.

El estrés pasa factura. Una situación de estrés mantenida en el tiempo afectará a nuestro organismo allí donde éste sea más débil. Por otro lado, el estar siempre ocupándonos de otras personas sin atender a nuestras propias necesidades, sin dedicarnos un tiempo y unos cuidarnos, afectará a nuestro estado de ánimo, del estrés podemos pasar a la depresión. No parece que la perspectiva sea agradable.

Hemos de tener en cuenta, además, que el exceso de sacrificio puede acabar en resentimiento hacia esa persona o personas a las que estamos atendiendo. Esa persona o personas que nos “roban” el tiempo para nosotros/as mismos/as, para nuestro propio cuidado, disfrute, aficiones… Para no llegar a estos extremos es necesario que en la medida de lo posible dediquemos un tiempo a nuestra atención. Necesitamos hacerlo por nuestra propia salud, es sumamente importante recordar que si nosotros/as no estamos bien no podremos atender a la otra persona. Solamente cuidándonos podemos cuidar.

Recomiendan a los cuidadores no profesionales que hagan como los cuidadores profesionales, que tengan su tiempo libre e incluso sus vacaciones. Pero en ocasiones esto no es posible, al menos vacaciones, quizá sea más fácil dedicarnos en nuestro día a día un tiempo. Tiempo para pasear, leer, hacer ejercicio, ver una película o simplemente descansar.

En ocasiones los/las cuidadores/as no profesionales son reacios/as a pedir ayuda. Por un mal entendido sentido del deber, creen que han de ocuparse de todo ellos/as, ¡qué gran error! Somos humanos y tenemos nuestras necesidades, y diría que es casi una obligación cuidarnos a nosotros/as mismos/as. Y lo es para estar bien, para aceptar la vida que tenemos de la mejor manera posible, para sentirnos alegres y para cuidar y atender a los demás con amor y cariño, dando lo mejor de nosotros/as mismos/as.

Quiérete mucho.

“Woman in the Garden. Sainte-Adresse”. Monet

SI TÚ NO SABES NADA DE MÍ

Los estudiantes de la Universidad Estatal de Yogyakarta se disfrazan para un desfile en la calle Sudirman, Yogyakarta, para celebrar el año nuevo chino. Autor: Crisco 1492

.Amaia Montero “Nacidos para creer”

Me ha encantado esta canción, me hubiera gustado haberla escuchado, mejor dicho, que se hubiera creado, hace muchos años, cuando yo no peinaba canas y me entraba pavor cada vez que tenía que pasar delante de una obra “a ver qué me dicen” pensaba, porque algunos “piropos” de los obreros eran de lo más soez. Y hablo de los obreros, pero simplemente caminar por la calle era un riesgo por posibles comentarios de los chicos de mi edad y también de algunas chicas. ¡Qué años tan difíciles! Yo no sé si esto sigue pasando, como ya peino canas…

Afortunadamente con los años llega la seguridad en una misma y ahora me importa un pimiento lo que digan o piensen de mí gente que, como dice Amaia Montero, no sabe nada de mí. A estas alturas sólo me importa la opinión de la gente que quiero y que sé me va a tratar con respeto, cariño y consideración. Como yo a ellos.

Pero con cierta edad es difícil pasar de comentarios y no digamos cuando se tiene la mala suerte de dar con malas personas, chicos o chicas que llegan al insulto o incluso la agresión física. También están las malas amigas y los malos amigos, personas que amparándose en una “amistad” hieren con saña. Éstas y éstos se pueden dar en cualquier edad, pero cuando el carácter no está formado y somos como un lienzo en blanco, es más fácil ser dañados/as y más cuando se confía en la otra persona y no tenemos otras referencias, otros/as amigos/as con los/las que comparar.

Falta empatía. Las personas que acosan, insultan, pegan… son incapaces de ponerse en el lugar del otro. La desconsideración abunda. También en la edad adulta, en ocasiones algunas personas se consideran con derecho a obtener algo de otra cuando eso no es así. Se me viene ahora a la cabeza el ciclista que hace unos días exigió a la chica que le había dado el ramo de flores que le diera un beso, ¿y si no le apetecía? ¿estaba en su contrato que tenía que hacerlo? Pero no tiene toda la culpa el ciclista, durante muchos años se consideraba normal que las chicas que entregaban el ramo también daban un beso. Pero las cosas, afortunadamente, están cambiando. Quizá mejor sería que lo hicieran, a la vez,  chicos y chicas,  o si lo hacen niños y niñas, siempre que no se exijan besos que quizá no se quieran dar ¿(se pueden hacer contratos que incluyan besos o no? ¿hasta qué punto sería ética la exigencia de un beso en un contrato verbal o escrito?). Recuerdo también cómo hace muchos años, en un trabajo, a las chicas se nos decía que nos pusiéramos guapas porque iba a haber visita, y lo hacíamos, nos arreglábamos. Ahora pondríamos el grito en el cielo. Eran otros tiempos… ¿o no?

La adolescencia y primera juventud dejan su huella, y sólo con el tiempo (en ocasiones es necesaria terapia) se pueden superar ciertas experiencias. Hoy en día, lamentablemente se están dando muchos casos de acoso en colegios e institutos. Yo a este acoso lo llamo maltrato, porque lo es. Es un maltrato psicológico, como en todos los malos tratos, y es un maltrato en ocasiones físico, como en algunos casos de malos tratos.

Me gustaría decirle a estos chicos y chicas que lo están pasando tan mal, que no se callen, su silencio le da alas a sus maltratadores/as. El maltrato se mantiene porque la víctima calla por miedo, a veces incluso por vergüenza , cuando los/las que deberían sentir vergüenza son los/las que maltratan. Me gustaría decirles también que esto pasará y quedará como un mal recuerdo, por lo que no deben tomar decisiones drásticas. Hay un mañana, y ese mañana será mejor que su presente, y éste puede cambiar si se toman las decisiones correctas (y a día de hoy no se está haciendo).

Nuestra sociedad está fallando. Falla en el respeto, en la empatía, en una educación básica que parece no existir. Hay que atajarlo y hacerlo ya, porque esos niños y niñas que maltratan se harán mayores y si su conducta no se ha corregido, seguirán maltratando. No se consigue nada con la expulsión de los colegios o institutos, bueno, quizá el que la víctima esté más tranquila (si no le/la esperan a la salida, claro), pero lo que es evidente es que esos chicos/as maltratadores/as necesitan terapia para modificar su conducta. Posiblemente la terapia sería necesaria a nivel familiar.

Respetemos y hagámonos respetar. Huyamos de la mala gente. No callemos, y desde luego, hagamos oídos sordos con la gente que, como dice Amaia Montero, no sabe nada de nosotros/as.

“Si tú no sabes nada de mí
Ni dónde, ni con quién, ni cuándo
Si cuelgo a dios o al diablo en la pared
A qué me atreví, lo que nunca haré
¿A cuánto vendes tú la verdad?
¿Quién te dio vela en este entierro?
No busco un clavo ardiendo
Y si miro atrás tú no estas ahí
Con los que pondrán la mano en el fuego por mí.

Si tú no sabes nada de mí
Ni dónde, ni con quién, ni cuándo
Si cuelgo a dios o al Diablo en la pared
A qué me atreví, lo que nunca haré
¿A cuanto vendes tu la verdad?
¿ Quién te dio vela en este entierro?
No busco un clavo ardiendo
Y si miro atrás tú no estas ahí y nunca estarás”

  “Pruning the roses” de Raffaello Sorbi

SABER AMAR

https://i.pinimg.com/736x/da/f3/7a/daf37a10072e0ae35462065f612b723a--oil-painting-on-canvas-figure-painting.jpg

¡Qué difícil es! Es ocasiones nos perdemos, intentando agradar a la otra persona, a nuestra pareja, dejamos de ser nosotros/as mismos/as. “Olvidamos” lo que nos gusta para asumir como propias las aficiones de la pareja, cambiamos de forma de vestir, de peinarnos y casi hasta de pensar y sentir, sólo por darle gusto a la persona con la que compartimos nuestra vida. Es curioso como “recordamos” todas nuestras aficiones cuando la pareja se rompe, llama la atención también que dejemos de realizar actividades que supuestamente nos encantaban (ésas que eran de gusto de él o ella).

Hemos de seguir haciendo lo que nos gusta, siempre desde el respeto. Si se es aficionado/a al fútbol, está bien ir a los partidos, si nos gusta esquiar, bailar, montar en bici, pasear o cualquier otra afición que no podamos compartir con la pareja, hemos de mantenerla, pero dejando espacios para compartir (no es cuestión de irse todos los domingos al fúbol o a bailar). Hay que negociar porque la pareja necesita pasar tiempo unida, compartiendo gustos comunes. Y esa afición que no podemos compartir, pasa ser común cuando se habla de ella, cuando se cuenta la experiencia, es una forma de compartirla también.

Se trata de no olvidarnos de nosotros/as /as pero al mismo tiempo cuidar de nuestra pareja, se trata de que tenga su espacio y nos deje el nuestro, pero deseando al mismo tiempo estar juntos y encontrar los momentos para hacerlo. Hemos de mantener una vida en común y cuidarla, pero difícilmente podemos hacer feliz a la otra persona si no lo somos nosotros/as, y no seremos felices si nos olvidamos de quienes somos, de lo que nos gusta, de lo que nos hace sentir bien.

Saber amar implica aceptar a la otra persona tal y como es, con sus virtudes y sus defectos sin cometer el grave error de intentar cambiar lo que no nos gusta. Si amamos a alguien ha de ser en su totalidad, entendiendo que nosotros/as tampoco somos perfectos/as. Por supuesto, no hemos de permitir tampoco que nuestra pareja quiera cambiarnos, ha de amarnos tal y como somos (lo que no quita que podamos dar un gusto a la otra persona poniéndonos ese vestido que le gusta a él o la camisa que le encanta a ella, los extremos nunca son buenos). Acompañar a la pareja en su camino, ir a su lado, compartir sin dejar de ser uno/a misma. Apoyar y dar amor.

Se trata de saber ceder y al mismo tiempo hacernos respetar, de dar para recibir, de sentirnos felices haciendo feliz a la otra persona, y que esa persona sea feliz cuando nos haga felices a nosotros/as. Hay que estar pendiente de la otra persona sin dejar de cuidarnos nosotros/as mismos/as, de amarla y respetarla y al mismo tiempo exigir lo mismo. Porque si una persona nos ama, ha de cuidarnos, apoyarnos y respetarnos. En caso contrario, no es amor.

Creo que es con los años, si nos acompaña la suerte, cuando aprendemos realmente a amar. Cuando sabemos estar con la otra persona, hacerla feliz siendo felices nosotros. Cuando ya tenemos claro que el amor nos tiene que hacer más felices y no infelices, cuando hemos descubierto que el amor es sinónimo de apoyo, de comprensión y sobre todo de respeto. Cuando hemos comprendido que el amor es alegría y no tristeza, que es esperanza e ilusión y no amargura y desencanto, en fin, cuando ya sabemos que no hay que sufrir por amor.

Gracias a mi amor, a mi marido, por darme tanto amor y sobre todo por saber amarme.

Obra de Karen Tarleton

 

LOS EPISODIOS DE NUESTRA VIDA

File:SYNTAX(1813) - 03 - Doctor Syntax, Stopt by Highwaymen.jpg

“Doctor Syntax, Stopt by Highwaymen” Thomas Rowlandson (1756–1827)

 

Cada una de nuestras vidas pasa por diferentes etapas, episodios que se van sucediendo unos tras otros. A veces son años, en ocasiones van a un ritmo más rápido, pero lo que desde luego no pasa es que nuestra vida permanezca inalterable. Podemos cambiar de lugar de residencia y tendremos que habituarnos a otra ciudad, quizá incluso a otro país, Cambiamos de trabajo, en ocasiones de pareja, de estudios…Todo cambia, nosotros cambiamos, nuestro entorno cambia constantemente, nuestra familia, amistades…

Algunos cambios los decidimos nosotros, en estas ocasiones no nos supone mucho estrés e incluso podemos sentir alivio. Pero otras veces la vida nos sorprende,  para bien o para mal, por ello tendremos periodos positivos y otros negativos, buenos y malos tiempos se sucederán unos tras otros a veces con tanta rapidez que podríamos  pensar que nuestra vida es una montaña rusa.

Si el cambio es a positivo, nos llega un amor, nos toca un gran premio de Lotería, nos sale un trabajo estupendo, aceptaremos con alegría esta gran suerte y pensaremos, erróneamente, que será así siempre, Pero la vida no es así, tiene parte buena y mala, bonitas épocas, años tranquilos, años ilusionantes, tiempos apasionante… pero también tiempos dolorosos, tristes, inquietantes, angustiantes, frustrantes…

Estamos viviendo un momento dulce y de repente un acontecimiento, más o menos traumático, vuelve nuestra vida del revés. Todo cambia, nos viene un disgusto más o menos serio, más o menos doloroso, pero produciendo un intenso cambio en nuestro día a día marcando un antes y un después. Puede ser fallecimiento de un familiar, el despido inesperado de un trabajo, un divorcio, una enfermedad grave, un accidente…y lo que era nuestra tranquila vida pasa a formar parte del pasado.

Todo un cúmulo de emociones nos invaden. En nuestra vida de repente no existe nada más que la situación en la estamos envueltos.

En este momento somos incapaces de ver que el tiempo pasará, que llegarán tiempos mejores, porque en esta vida, de uno u otro modo, ya lo he dicho, todo cambia, todo pasa.

Siguiendo el Modelo de Kübler-Ross (Elisabeth), cuando un hecho traumático sacude nuestras vidas pasamos por varias etapas. Según este modelo las etapas del duelo ante una pérdida serían 5:

1º Negación

2º Ira

3º Negociación

4º Depresión

5º Aceptación

Estas etapas pueden tener mayor o menor duración, se puede estar en una y retroceder a la anterior, es un proceso que varía en cada persona.

La primera reacción suele ser la negación, “esto no me puede estar pasando a mí”, (siempre pensamos que hay cosas que sólo le pasan a los otros, también las buenas). Hay una incapacidad para aceptar la realidad y un total sentimiento de incredulidad.

Después, generalmente, nos invadirá la ira, el enfado con la vida, con el destino o con Dios (dependiendo de las creencias de cada cual).

Tras la ira intentaríamos llegar a un acuerdo con la vida, con Dios… (si le curas iré a Misa todos los días, si mi hija sobrevive a la operación pasaré mucho más tiempo con ella y seré más paciente con toda la familia, haré un donativo a una ONG…)

La frustración es grande cuando nada parece funcionar, y entonces, sombríamente, aparece la depresión, el decaimiento absoluto, la tristeza nos envuelve y nos sentimos incapaces de seguir adelante.

Pero pasará el tiempo, más o menos largo, y llegaremos a aceptar lo que nos está pasando, pensaremos que ha llegado el momento de tomar decisiones y seguir adelante. Sentiremos que no hay vuelta atrás, que hay un antes y un después y lo aceptaremos. Un nuevo episodio se abre ante nosotros, hemos de seguir por n nuevo sendero en nuestro camino de la vida.

El tiempo pasará y volveremos a sonreír. La vida nos sorprenderá en cualquier momento con un hecho positivo que hará que vivamos cada día con una nueva ilusión. Un nuevo miembro llegará a la familia, nos ofrecerán un trabajo fantástico, conoceremos a personas que alegrarán nuestras vidas, encontraremos un nuevo amor…

Vivamos por lo tanto, y en lo posible, con una actitud positiva todo lo negativo que pasa en nuestras vidas. Hemos de afrontarlo de la mejor manera posible y cuanto antes para salir adelante. La esperanza debe ser nuestra compañera en el día a día. Afrontar las cosas con una actitud positiva hace que se resuelvan antes y que nosotros/as no nos sintamos tan mal tanto tiempo. Una actitud negativa sólo enlentece nuestra salida de la mala época, cuanto antes aceptemos la nueva situación antes iniciaremos un nuevo camino y antes llegará el momento en el que todo irá mejor. Porque, no lo dudes, ese momento llegará.

 

File:SYNTAX(1813) - 20 - Doctor Syntax, Rural Sport.jpg

“Doctor Syntax, Rural Sport” Thomas Rowlandson (1756–1827)

“HAY MUCHO BUENO EN MÍ”

Historisches Museum Basel Anamorphosis 25102013.jpg

Anamorphosis by Hans Heinrich Glaser, 1650. Historisches Museum in Basel. de Vassil

Después de un tiempo escuchar en la radio esta canción de Amaral me sorprendí a mí misma cambiando la letra. Medité sobre ello y me di cuenta de que la letra me resultaba tan negativa, tan desmotivadora, tan pésima para la autoestima, que, de forma inconsciente, la iba cambiando.

Esta nueva letra, que yo iba creando,  me provocaba sensaciones mucho más agradables que la original. Me hacía sentir bien, positiva, contenta, motivada para hacer un montón de cosas, sintiéndome capaz de conseguir casi todo lo que quisiera porque mi actitud era la ideal para ello, sentía cómo mi autoestiima se elevaba y me provocaba una sonrisa cuando no una carcajada. PORQUE HAY MUCHO BUENO EN MÍ.

Así que he decidido compartirla con todos/as vosotros/as.

Antes que nada pedir perdón por el cambio. Sé que mi letra no es buena, simplemente creo que hace sentir bien, y como Psicóloga me parece una buena idea compartirla, espero también os ayude a mejorar vuestro estado de ánimo y ojalá os acabe sacando, como a mí, al menos, una sonrisa. (Recomendación: si la cantáis a voz en grito los efectos positivos se multiplican).

Primero, y con mis respetos y admiración a Amaral, aquí va su letra original:

“NOCTURNAL” DE AMARAL

Primera norma nocturnal
No me mires así
Nada te puedo dar
No hay nada bueno en m

La tierra lucha contra el sol
Y todos los planetas
En perfecto descontrol
órbitan sobre mi cabeza

No puedo controlar mi vida
Solo te quiero prevenir
Nunca he tenido disciplina
No hay nada bueno en mi

Presiento lo que va ocurrir
El circulo se cierra
Mira que te lo advertí
Esa es mi naturaleza

No puedo controlar mi vida
Solo te quiero prevenir
Nunca he tenido disciplina
No hay nada bueno en mi
No hay nada bueno en mi

Un impulso irracional
De destruirlo todos
Hundirte y descender
Como el octubre rojo
Y volverte a levantar
Cuando has tocado fondo
De una mala racha

Misteriosas e infinitas
Son las leyes del azar
Si pudieras elegir
Cual de ellas romperías

Ahora no puedo controlar mi vida
Solo te quiero prevenir
Nunca he tenido disciplina
No hay nada bueno en mi
No hay nada bueno en mi
Ni nada más que decir

Y ésta es la letra que he creado yo:

NOCTURNAL (MODIFICADA POR MÍ)

Primera norma nocturnal 
sí, mírame así
mucho te puedo dar 
hay mucho bueno en mí.

La tierra se funde con el sol 
y todos los planetas 
en un hermoso control
orbitan sobre mi cabeza.

Yo puedo controlar mi vida 
nada se puede resistir
siempre he tenido disciplina 
hay mucho bueno en mí.

Presiento lo que va ocurrir 
el circulo se empareja
todo lo puedo descubrir
ésa es mi naturaleza.

Yo puedo controlar mi vida 
nada se puede resistir 
siempre he tenido disciplina 
hay mucho bueno en mí

hay mucho bueno en mí

Un impulso natural
de abrazarlo todo
levantarte y ascender 
como claveles rojos
y volverte a levantar
cuando has tocado fondo 
de una mala racha.

Misteriosas e infinitas
son las leyes del azar 
si pudieras elegir 
cuál de ellas eligirías.

Yo puedo controlar mi vida 
nada se puede resistir 
siempre he tenido disciplina 
hay mucho bueno en mí

hay mucho bueno en mí

hay mucho bueno en mí

y mucho que decir.

 LadiesHomeJournal1902-07.jpg

Cover art by George Gibbs for the July, 1902, issue of Ladies’ Home Journal.

NUNCA OLVIDES QUE, SI TE LO PROPONES, HAY MUCHAS COSAS QUE PUEDES CONSEGUIR.

NUNCA OLVIDES QUE, SI TE LO PROPONES, PUEDES SER FELIZ.

Violencia y más violencia.

Ya he hablado de la violencia de los /as hijos/as hacia los padres LA FALTA DE RESPETO DE LOS/AS HIJOS/AS A SUS PADRES/MADRES, y ése es el problema básico, la falta de respeto, hacia los padres en muchas ocasiones, hacia los profesores y hacia los adultos en general ( también hacia los/as compañeros/as de clase, tristes, y en ocasiones con fatales consecuencias, son los casos de acoso escolar).

A mí me enseñaron desde niña que a los mayores había que respetarlos, ¿se sigue dando esa enseñanza? Me enseñaron también y por supuesto, que a los/as maestros/as y profesores/as había que guardarles el debido respeto, ¿se sigue diciendo esto? ¿En qué momento nos hemos perdido?, ¿cuándo se ha dejado que el poder lo tengan los/as hijos/as? Creo que aquí las leyes tienen mucho que dedir. Un hijo denuncia a su padre por haberle dado un bofetada y resulta condenado a pena de cárcel y además orden de alejamiento  .Denuncia de un hijo a su padre y posterior condena Y quiero dejar claro aquí que no estoy de acuerdo con el castigo físico, hay otros medios, otras formas de educar, como castigar sin salir el siguiente fin de semana en este caso, dado que el motivo de la bofetada fue por regresar dos horas más tarde de la hora pactada (y de forma recurrente) en una salida de fin de semana. Y no importa que después se retire la denuncia, la Justicia sigue su curso y ya nada se puede hacer, las consecuencias, el castigo, es para el padre. ¿Qué saca un chico/a en consecuencia de esta situación?, pues que puede hacer lo que le da la gana y más si amenaza con denunciar (que ya hay casos). Y de nuevo digo que no estoy de acuerdo con el castigo físico, porque es innecesario si se saben utilizar otros medios a nuestro alcance, pero también deberíamos entender que el deber de un padre es educar, y que, si no sabe hacerlo de forma correcta, lo que hay que hacer es enseñarle, por ello en este caso la “condena” al padre debería haber sido unos talleres de formación, junto con su hijo, para que la relación entre ellos fuera mejor y desde luego para que el padre pueda seguir ejerciendo su labor de educador, porque ése es su deber como padre, ¿y vamos a impedir que ejerza su deber? Y luego nos quejaremos de que ese chico esté a las dos de la mañana en la calle, “¡qué padres tendrá!” De tal manera que nuestro comportamiento es un tanto hipócrita, condenamos a un padre porque quiere marcar unos límites a su hijo para que le respete, pero también le censuramos si su hijo no tiene un comportamiento correcto, y los/as niños/as no vienen con “manual de instrucciones”, todos/as tenemos que aprender a educar.

Creo que en la educación hemos pasado de un extremo al otro, del excesivo autoritarismo a la excesiva permisividad, EXCESIVA PERMISIVIDAD EN LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS, y las leyes no ayudan para llegar al deseado, y adecuado, término medio.

Niños que agreden a un mendigo, y lo hacen a las cinco de la mañana, así que, para empezar, ¿qué hacen unos niños a las cinco de la mañana en la calle? Responsabilidad de los padres (ignoro el tipo de educación que le están dando a sus hijos, pero no está dando resultados).

La educación de los/as hijos/as ha de iniciarse de niños, de muy pequeños, a fin de que cuando sean mayores tengan claras algunas cosas, y en todo caso, nunca es tarde para enseñarles lo siguiente:

REGLAS BÁSICAS PARA TRANSMITIR A LOS/AS HIJOS/AS

  1. HAN DE RESPETAR A TODAS LAS PERSONAS, INDEPENDIENTEMENTE DE SU EDAD, CULTURA, EDUCACIÓN, CONDICIÓN SOCIO-ECONÓMICA O FÍSICA.
  2. NUNCA HARÁN A NADIE LO QUE NO QUISIERAS QUE TE HICIERAN A ÉL/ELLA.
  3. GUARDARÁ UN RESPETO ESPECIAL A LAS PERSONAS MAYORES Y A LOS QUE SON MÁS PEQUEÑOS/AS QUE ÉL/ELLA Y A LAS PERSONAS MÁS INDEFENSAS EN GENERAL.
  4. GUARDARÁ UN RESPETO ESPECIAL A SUS PADRES, PROFESORES/AS Y COMPAÑEROS/AS DE CLASE.
  5. SUS CONDUCTAS TENDRÁN SUS CONSECUENCIAS, POSITIVAS SI SU CONDUCTA ES ADECUADA Y NEGATIVAS SI NO LO ES (PREMIO Y CASTIGO)
  6. RECIBIRÁ UN PREMIO SI…(CONDUCTAS QUE SE REQUIEREN, COMO APROBAR EL CURSO, TAL ASIGNATURA, HACER SU CAMA, PONER LA MESA, ETC).
  7. DE IGUAL MANERA RECIBIRÁ UN CASTIGO SI TIENE UNA CONDUCTA NEGATIVA (PEGAS A TU HERMANO, SUSPENDES EL CURSO, ETC).
  8. HAY NORMAS (ENUMERAR) QUE TENDRÁ QUE CUMPLIR Y LÍMITES QUE NO PODRÁ TRASPASAR (ENUMERAR). SI LO HACE HABRÁ UNA CONSECUENCIA NEGATIVA (NUNCA UN CASTIGO FÍSICO) TAL COMO: NO JUGAR CON LA PLAY, NO IR A JUGAR AL FÚTBOL, NO SALDRÁS ESTE FIN DE SEMANA, TE QUITARÉ EL MÓVIL, ETC).

Estas normas se pueden poner por escrito con hijos/as adolescentes, y se ha de estar abiertos a la negociación (retraso en la hora de llegar a casa), también se puede intercambiar una buena conducta suya por una propia, algo que ellos quieren que nosotros hagamos, por ejemplo: si apruebas todas las asignaturas me comprometo a jugar contigo con la play una hora todos los domingos.

Y siempre hemos de recordar que una casa tiene que ser un hogar, un sitio al que apetezca regresar, en el que reine la paz y la armonía, por ello los/as hijos/as han de sentirse sobre todo queridos y también respetados, dejándoles siempre claro que su educación, la básica, depende de nosotros, que nos mueve el cariño hacia ellos y el deseo de que el día de mañana tengan todas las herramientas para desenvolverse bien en sociedad y sean personas felices.  Nosotros/as en el futuro también tendremos nuestro premio o nuestro castigo, hijos/as responsables, seguros, negociadores y cariñosos (si  nosotros les hemos dado amor) o hijos/as distantes, sin saber comportarse y quizá agresivos.

En ocasiones, y pese a todos nuestros intentos y nuestro esfuerzo, un hijo o una hija se escapan de nuestra mano, llegados a este punto, siempre se puede acudir a un psicólogo/a que nos puede ayudar, pero si hacemos las cosas bien, y vamos corrigiendo conductas poco a poco y desde pequeños, siempre será mucho más difícil que eso suceda.

Y PARA TERMINAR, Y SIN OLVIDAR NORMAS Y REGLAS IMPRESCINDIBLES, RECORDAR QUE TAMBIÉN SON IMPRESCINDIBLES:

  1. EL CARIÑO.
  2. EL APOYO.
  3. EL RESPETO.
  4. LA COMPRENSIÓN.
  5. EL DIÁLOGO.
  6. EL BUEN EJEMPLO.