SENTIRNOS BIEN CON NUESTRAS VIDAS
![]()
El tiempo de las lilas. Sophie Gengembre Anderson
Estar a gusto, sentirnos bien con nuestras vidas no siempre es fácil. Yo siempre digo que si una situación no te gusta tienes tres opciones: la dejas, la cambias o te adaptas.
No tiene sentido vivir amargados, con quejas continuas por un trabajo que no nos gusta, por una relación que no nos hace felices, por una forma de vida que no nos resulta satisfactoria. Si tenemos un trabajo que no nos agrada, con el que no nos sentimos bien, hemos de pararnos a pensar cuál de las opciones que he planteado es la adecuada: ¿es posible dejarlo?, si no es posible dejarlo porque no tenemos otro trabajo a la vista y necesitamos esos ingresos, ¿podemos cambiar sus condiciones?, si esto tampoco es posible hay que hacer un esfuerzo de adaptación. Me parece que ya he dicho en alguno de mis escritos que lo más importante no es lo que nos suceda, sino cómo lo interpretemos. Siempre hay que buscar lo positivo, y todo tiene aspectos positivos. Quizá ese trabajo no es nuestro trabajo ideal, pero es posible que lo tengamos cerca de casa, o que nos permita tener bastante tiempo libre. No hay que olvidar que nosotros, en un momento determinado, aceptamos ese trabajo, lo cual quiere decir que tenía cosas positivas y seguro que esos aspectos positivos siguen existiendo, sólo tenemos que recordarlos y que valorarlos. En cualquier caso, siempre podemos seguir buscando otro trabajo, pero mientras lo encontramos ¿qué sentido tiene vivir amargados?, ¿sirve de algo?, ¿sentirnos mal nos ayuda?, ésas son las preguntas que nos tenemos que hacer.
En el caso de una relación de pareja el análisis sería similar, no exactamente el mismo porque hay que partir de la base de que un cambio es difícil, pero las tres opciones siguen existiendo, si una relación de pareja no funciona o bien se deja, se intenta cambiar (algo bastante difícil) o bien se hace el esfuerzo de adaptación, eso sí, teniendo en cuenta que en algunos casos, como cuando hay un problema de maltrato, la mejor opción, la única aconsejable, es dejar esa relación, aquí difícilmente hay aspectos positivos a valorar, en este caso el sufrimiento (ya he hablado de esta situación en este blog) es demasiado grande para la persona que sufre los malos tratos (generalmente la mujer) y lo que queda es buscar la felicidad fuera de esa relación tan dañina.
Y este análisis vale para cualquier situación, tenemos derecho a ser felices y a hacer todo lo posible para conseguirlo, y hay que abandonar la autocompasión, una actitud positiva, el tener pensamientos positivos, nos hará sentirnos más felices.
Pensamientos, conductas y estado de ánimo están interrelacionados. Si tenemos pensamientos negativos nos sentiremos mal, y si nuestros pensamientos son positivos nuestro estado de ánimo mejorará, nuestras emociones serán positivas. Valorar lo que tenemos es primordial, es una pena que tengamos que perder la salud, el trabajo o a un ser querido para valorarlos.
Vivir implica que nos pueden pasar cosas negativas, pero en nosotros está el sufrirlas en mayor o menor medida, en nosotros está encontrar el lado positivo, en nosotros está el que los acontecimientos negativos no nos impidan ver los positivos y siempre podemos hacer algo para sentirnos mejor, recordemos que conductas y estados de ánimo están interrelacionados, un simple paseo al sol por un lugar agradable nos puede hacer sentir mejor tras un día con muchos problemas en el trabajo, ver una película de nuestro gusto puede hacer que acabemos un día pésimo con una sonrisa, contarle a un amigo lo que nos preocupa puede hacer que veamos el problema en su justa medida y quizá hasta demos con la solución, dar un abrazo a un ser querido hará que una pena sea más llevadera. Tenemos recursos para sentirnos mejor, sólo tenemos que aprovecharlos. El sentirnos animados, optimistas, hará posible que nuestra vida sea más fácil, tendremos mejor disposición y capacidad para resolver cualquier problema que se nos presente, y todo se “confabulará” para que seamos más felices.

Niñas en la pradera. Pierre-Auguste Renoir
DEJAR ATRÁS EL PASADO
![]()
Sol entre la niebla. Autor: Mila Zinkova
Hay que dejar atrás el pasado para poder disfrutar de nuestro presente y hacer planes de futuro. No debemos permitir que nuestro pasado nos condicione, nos limite, nos impida avanzar.
Relaciones equivocadas, trabajos equivocados, decisiones equivocadas en general, pueden hacernos sentir fracasados impidiéndonos futuros éxitos.
Hemos de cerrar puertas para abrir otras nuevas, abandonar y olvidar relaciones fracasadas para, con ilusión, estar abiertos a otras nuevas, olvidar fracasos laborales para, con fuerza y energía, emprender otros proyectos.
Indudablemente hay que aprender de nuestros éxitos y de nuestros fracasos, analizar y sacar conclusiones para no cometer los mismos errores, pero una vez hecho esto, hay que pasar página y seguir adelante con nuestra vida.
Además, en ocasiones nuestro comportamiento ha sido el adecuado, las decisiones que hemos tomado han sido correctas, simplemente no hemos tenido suerte o no hemos dado con las personas idóneas. Las relaciones que iniciemos son muy importantes, hay que saber elegir a nuestros compañeros de vida, amigos y parejas adecuados son esenciales, hay personas dañinas que pueden impedirnos avanzar, o que nos pueden hacer sentir mal. Hay que estar atentos para saber elegir, para tener a nuestro lado a gente que merezca la pena y que nos faciliten la vida, no que nos la hagan más difícil. No me estoy refiriendo a personas con problemas, sino a personas problemáticas, que no es lo mismo.
Vive con ilusión cada día, haz planes, sin olvidarte de vivir el presente, relaciónate con buena gente y…¡NO TE OLVIDES DE SONREIR!.
![]()
Alcatraz patirrojo (Sula Sula).
NUESTRO ESTADO DE ÁNIMO Y LOS COLORES
![]()
Monte Breithorn. Alpes suizos. Autor: Dirk Beyer
Los colores influyen en nuestro estado de ánimo.
El rojo nos aporta energía, por lo que es adecuado cuando necesitamos activarnos. No es aconsejable cuando se está nervioso.
El azul nos da serenidad, y nos aporta seguridad, y transmite lo mismo por lo que es muy adecuado para acudir a una entrevista de trabajo. Nos ayuda a relajarnos, por lo que es aconsejable para los dormitorios y salas de estar.
El verde es un color tranquilizador, nos reconforta, nos calma.
El color naranja nos da alegría, nos hace sentir bien, nos aporta una vitalidad muy especial. Adecuado en el vestir como complemento y también para dar un toque alegre en el hogar.
El amarilloes el color más alegre, más vivo, llamativo también, si quieres destacar algo, en tu cuerpo o en tu hogar, utilízalo.
El blanco nos carga de energía positiva, y da sensación de pureza.
El negro puede producir tristeza, y da sensación de seriedad. Es recomendable combinarlo con algún otro color en el vestir, un toque rojo, azul o blanco puede hacernos sentir mejor y causar sensaciones más agradables. En casa no es aconsejable abusar de él.
El gris es un color r triste, sombrío, también es aconsejable combinarlo con algún otro color.
Esto es en general, pero muchas personas, por experiencia, sabemos qué colores nos hacen sentir bien, y tendemos, prácticamente por instinto, a usar unos u otros dependiendo de nuestro estado de ánimo y también de nuestra necesidad o no de cambiarlo. A veces usamos el negro porque estamos tristes y no tenemos ganas de tener un color en nuestra vida, y nos ponemos un naranja porque estamos contentos, pero en ocasiones elegimos un color para intentar cambiar nuestro estado de ánimo, a veces lo hacemos cuando, tras levantarnos un poco tristes y después de ponernos un traje oscuro, cogemos un complemento de un vivo color, sabemos o intuimos que nos va a hacer sentir mejor. Porque los colores tienen esa capacidad, ese poder, pueden cambiar nuestro estado de ánimo, así que aprovechémoslos.
![]()
Mariposa pavo real sobre las flores. Autor: Luc Viatour
LA INUTILIDAD DE LA PREOCUPACIÓN
![]()
Puente ferroviario de Vaalankurkku entre la niebla procedente del río
Nada más inútil que la preocupación, nada más paralizante. Hay una frase célebre, aunque ignoro de quién, que dice: “No hay que preocuparse de las cosas, sino ocuparse de ellas”, y siempre me ha parecido una frase muy acertada. Ésa es la idea. Si algo te preocupa, analízalo, dedica un tiempo a pensar en ello, incluso escribe sobre ello, y piensa en posibles soluciones, pide consejo, habla de ello, en fín, abórdalo por todos los frentes y busca una solución. Ésa preocupación es positiva porque te prepara para la acción, te ayuda a tomar decisiones, tienes un problema que necesita ser resuelto y la preocupación te ayuda en la tarea, es el inicio, requisito imprescindible para encontrar una solución. Ahora bien, si lo que te preocupa no tiene una base,el problema no existe aún, quizá no exista nunca, es algo que podría suceder en el futuro, pero que no existe seguridad de que se produzca, entonces la preocupación es totalmente inútil y además es negativa. Ese tipo de preocupación lo único que hace es limitar nuestras capacidades, nos quita tiempo para afrontar otros problemas que sí pueden ser solucionados, nos estresa y nos impide disfrutar de los gratos momentos que cada día nos ofrece.
Por lo tanto, cuando te preocupe algo, analiza si hay motivo para la preocupación, si el problema es real, si existe. Si es así, prepárate para abordarlo y solucionarlo, si no es así, hazlo a un lado en tu mente, ten pensamientos agradables, mira a tu alrededor y valora lo que tienes de positivo en tu vida, que sin duda tienes cosas que valorar y que agradecer, realiza alguna actividad que te guste y sigue adelante con tu vida, no permitas que la inútil preocupación te la limite impidiéndote ser feliz.
Líbrate de las nieblas de la preocupación, elige el camino despejado.
![]()
El puente sobre el río Ródano en Aviñón
NUESTRO ESTADO DE ÁNIMO
![]()
El Lago de Zug, sobre el horizonte la montaña Rigi. Suiza
El cómo nos sintamos viene determinado por varios factores, a saber:
- Nuestras sensaciones físicas.
- Nuestra conducta.
- Nuestros pensamientos.
- Lo que nos haya sucedido.
Emociones, conducta, pensamientos, estado físico y acontecimientos están interrelacionados, cada área influye en el resto, y los cambios que efectuemos en un área influye en las demás.
A veces nos sentimos mal y no sabemos la razón, pues bien, si nos paramos a pensar en lo que hemos hecho ese día, en lo que nos ha pasado, en lo que hemos pensado, y también en cómo nos sentimos físicamente, encontraremos la razón de ese “inexplicable” sentirnos mal.
Lo que pensamos es determinante, el cómo veamos una situación, las conclusiones a las que lleguemos, un mismo hecho nos puede hacer sentir bien o mal, dependiendo de nuestra interpretación. A veces condicionantes previos, nuestra experiencia de vida, hace que interpretemos erróneamente algunos hechos, y que siempre esa interpretación vaya en la misma dirección, haciéndonos sentir mal e impidiéndonos avanzar en nuestra vida.
Igualmente, nuestra conducta afecta a nuestro estado de ánimo. Si no realizamos actividades placenteras, por ejemplo, difícilmente nos sentiremos contentos. Ése es uno de los motivos de que a una persona deprimida los psicólogos le recomendemos, entre otras cosas, que realice actividades que le gusten.
Si físicamente nos encontramos mal, si nos duele algo, lógicamente nuestro estado de ánimo se verá afectado.
Pero sobre todo es la interpretación de un hecho, lo que pensemos, el que determinará el cómo nos sintamos un día determinado.
Acontecimientos estresores menores: Son acontecimientos aparentemente sin importancia, tipo perder el autobús, dejar el reloj olvidado en casa, dejar el móvil, no encontrar un teléfono que necesitamos…Quizá sólo uno de ellos no consiga estropearnos el día, es posible que nuestro estado de ánimo se resienta.
Acontecimientos estresores mayores: Suponen grandes cambios en nuestra vida. Estamos hablando del fallecimiento de un familiar, un divorcio, fín de una relación de pareja, etc. También acontecimientos positivos pueden ser fuente de estrés, un cambio de residencia o un casamiento son acontecimientos altamente estresantes.
El estrés se puede controlar, y se debe controlar. Un estrés mantenido en el tiempo puede conducirnos a una depresión o a problemas físicos. Aprender a relajarnos es fundamental, y hay varias técnicas para ello, siempre adecuadas a cada persona en particular.
![]()





![Siena III ( The Tuscany Series) [Explore] Siena III ( The Tuscany Series) [Explore]](http://static.flickr.com/7092/7314509576_3b9283d4c0_t.jpg)




Sabios consejos, EFIRA. Efectivamente, ser feliz no siempre es fácil: lo fundamental es estar bien con uno mismo para poder estar bien con los demás.
Gracias, Juanjo. Intento aportar mi granito de arena para que la gente se sienta un poquito mejor.